Cuando se sustituyeron a las operadoras por dispositivos automáticos (centrales telefónicas) que conmutaban conexiones de las líneas, se introdujo la necesidad del uso de un sistema de comunicación entre las distintas centrales de forma que estas pudieran encaminar correctamente las llamadas telefónicas. Este tipo de información se llama señalización e incluye datos como número de teléfono del llamado, del llamante, tarificación e información de la ruta más eficiente.
El problema principal es que para enviar esta información en su forma más sencilla haría falta utilizar una línea adicional asociada a cada línea telefónica para el envío de esta información, para simplificar el sistema y aprovechar mejor el número de líneas disponibles, las compañías telefónicas en vez de usar dos circuitos, uno de voz y uno de control, encontraron la forma de utilizar solo uno.
Para ello se emplean tonos de audio de alta frecuencia con significados especiales. La compañía había asumido que los tonos estaban demasiado lejos de los tonos de frecuencias generada por la voz humana y parecía poco probable que la conversación fuera a intervenir con los controles, en esto casi tenían razón. En donde se equivocaron fue al pensar que nadie fuera de los técnicos del sistema iba a tomar interés en estas cosas, una suposición que le salió muy muy cara ya que era posible generar estas frecuencias con instrumentos musicales o equipos creados especialmente.
El tono de 2600 Hz
Entre las señales que intercambian las centrales que usaban el sistema de señalización CCITT #5, una de las más importantes era el tono de los 2600 Hz. Era importante porque ponía a todas las centrales a escuchar comandos, el llamado “Tono de corte”. Basado en este nombre comenzó a publicarse una revista de hackers y también comenzaron reuniones temática bautizadas como las reuniones 2600.
El caso es que al llamar a un número telefónico local se abre un circuito entre ambos nodos si durante esta llamada se lanza un tono de 2600 Hz la central de destino de la llamada piensa que la llamada del otro lado había acabado y salta (desconecta el otro extremo, quedando a la espera de comandos). Entonces lo que se hacía era enrutar una llamada de larga distancia que sin embargo era facturada por la central como llamada local.
Si la llamada de local se cambia por una llamada a un número gratuito, para la compañía telefónica, se estaba realizando una comunicación con un número gratuito, aunque que para la central destino la llamada había terminado, pero el phreaker seguía dentro, con la central bajo su control, con lo que podía seguir haciendo otras llamadas mientras que todo el sistema pensaba que seguían en el número gratuito.
Antecedentes de la caja azul
En el hampa, en los años 1930, en las operaciones de juego y apuestas ilegales que había por todo Estados Unidos usaban elaborados sistemas de llamada así como unos dispositivos conocidos como cajas queso que servían para redirigir las llamadas de manera que parecía que estaban llamando a la casa de la abuelita, pero se llamaba a un sótano en dónde se tenía todo una operación de apuestas funcionando. Dato que se consolida con la fabricación de cajas azules de Al Gilbertson, que se dice, vendió cientos de cajas azules a organizaciones de apuestas de Chicago, que además de ser Multifrecuenciadores, captaban ondas radiales tipo AM, para camuflarlas como inofensivas radios y también estaba provista de un puerto remoto para manipularla desde una pequeña distancia de Cutipin y Cutipon.
La primera caja azul
Aunque no se sabe con seguridad cuándo se construyó la primera caja azul, pero si se sabe cuando la división de seguridad de la compañía telefónica encontró la primera caja azul, la que le dio el nombre por ser de color azul, fue en 1961 en la Universidad de Washington. En aquella ocasión no se arrestó a nadie.
Probablemente fuese construida por estudiantes de Ingeniería. Se le atribuye la creación a Al Gilbertson que le da la siguiente descripción:
La pequeña blue box pone a los sistemas de telefonía del mundo, satélites, cables y aparatos, al servicio del operador de la blue box, libre de cargos, gratis. Esencialmente te da el poder de un super operador. Tomas una línea con un botón de arriba y la blue box emite un pitido de tono muy alto – la blue box vuelve a pitar – controlas los sistemas de desvío de llamadas de larga distancia de la compañía de teléfonos desde tu pequeño y precioso teléfono o cualquier teléfono público. Y te mantienes anónimo. Un operador tiene que operar desde una localización determinada. La compañía de teléfonos sabe donde está y lo que está haciendo. Pero con la blue box, una vez que echas mano de una línea, como desde un número 800 de un Holiday Inn, no saben donde estas, o de donde vienes, no saben como te has deslizado en sus líneas y has aparecido de pronto en ese 800. Ni siquiera saben que algo ilegal está ocurriendo. Y puedes ocultar tu origen a través de tantos niveles como desees. Puedes llamar otra vez por White Plains, y otra a Liverpool por cable y de vuelta aquí por satélite. Puedes llamarte a ti mismo desde una cabina publica en la otra punta del mundo a una cabina cerca de ti. Y recuperas incluso los 10 centavos. No te detectará ni cobrarán si lo haces de la manera correcta. Pero verás que lo de las llamadas gratis no es al principio tan excitante como la sensación de poder que te da el tener una de estas monadas en la palma de tu mano.
Un par de Phreakers famosos, como lo fueron Steve Wozniak “The Woz” y a Steve Jobs, fundadores de Apple, que se dedicaron en sus primeros años a idear un aparato electrónico poco sofisticado que automatizara el proceso. Dicho aparato era semejante al denominado bluebox y les permitió a ambos obtener el dinero necesario que les llevaría a proyectos más ambiciosos como los primeros Apple Computer. Se dice que quien les facilitó el conocimiento fue Captain Crunch.
La caja azul
Se llamaba FM: Frecuenciador Múltiple (del inglés MF) o Caja Azul (del Inglés Blue Box) y es un generador de tonos multifrecuencia, un aparato capaz de generar tonos de 600, 900, 1100, 1300, 1500 y 1700 Hz, éstos son los tonos del sistema CCITT #5 que la compañía de teléfonos usaba para conmutar las llamadas a larga distancia.
En los tiempos pre digitales toda la red telefónica estaba basada en combinaciones de 12 tonos maestros generados electrónicamente, eran unos tonos muy simples, el tono para cada dígito era una combinación de tonos simples, así es que 300 ciclos por segundo y 900 ciclos por segundo tocados a la vez daban el tono para lo que era el dígito 5 por ejemplo. El lenguaje que usaban las centrales telefónicas para comunicarse entre ellas consistía de 10 tonos para los 10 dígitos y algunos tonos más que eran usados como tonos de control.
Generando estos tonos, por ejemplo, uno podía comunicarse con la red telefónica de su propio idioma, generando números de teléfono, prefijos, instrucciones de enrutamiento, tonos de comienzo y fin de llamada, etc. El sistema interpretaba cualquier cosa que generara estos tonos como equipo de la compañía y obedecía todos los comandos.
En las centrales telefónicas se tenía un panel gigantesco en donde llegaban todas las líneas de teléfono por tándem. Cuando un enlace no estaba siendo usado, es decir cuando estaba esperando una llamada, silbaba de un lado; es decir, del lado que apuntaba a tu casa, silbaba un tono de 2600 Hz para indicar “soy un enlace libre y estoy abierto” y de otro lado de la red, silbaba otro tono de 2600 Hz, para indicar lo mismo.
Tonos maestros
Se sabe además que la primera vez que la información sobre estos tonos de control se publicó en cualquier sitio fue en un una revista interna de la compañía AT&T. Es decir, la compañía telefónica para los ingenieros y para los técnicos publicaban una serie de revistas de telefonía, muy técnica para consumo interior, lo que pasa es que las universidades de ingenieros que estudiaban telecomunicaciones estaban suscritas a éstas revistas y también llegaban ahí. La primera vez que se publicaron los tonos maestros fue en un artículo en 1954.
http://es.wikipedia.org/wiki/Phreaking
http://es.wikipedia.org/wiki/Bluebox